lunes, 3 de febrero de 2014

Serenata de invierno


Hay algunas cosas doradas en este mundo, que parecen pertenecer al mismo, misterioso campo semántico.

Las manzanas asadas, la canela, la mantequilla derretida, el caramelo, el té negro, el azúcar moreno, el clavo de olor, la sidra caliente, el ron.

En los días helados como éste, los sabores dorados que guarda la memoria son una cinta color ocaso que calienta el alma y las manos que sostienen al corazón.

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