jueves, 26 de junio de 2014

En el silencio de una madrugada


Monstruo,
monstruo,
sólo funcionas así,
monstruo, monstruo,
cadenas,
silencio,
drogas,
un rajado
grito interior.
¿De quién son esas voces?
Oh, ¿de quién?
Vienen a por ti.
Monstruo.
Monstruo.
Que Dios tenga piedad de ti.
Te caerías
si te dieran la oportunidad,
te caerías tan profundo,
un puñetazo en el corazón
y hasta el fondo que irías.
Nadie preguntaría por ti.
Monstruo,
monstruo,
monstruo eres.
Buenas noches, señora,
y hasta la eternidad.

Escribí esto anoche a las tres de la mañana y hasta el culo de diazepam. Empiezo a preocuparme. Creo que necesito un fin en la vida.

jueves, 19 de junio de 2014

Pantano


Padre, padre,
¿me perdonarás algún día
por haber abandonado
tus salones vítreos?
Padre, padre,
mi lugar es el pantano
pero deserté hace tiempo
por este mundo tan seco,
inexplorado;
y me pregunto, padre,
si hay perdón para mí.
Bajo el sol llevo este cuerpo,
esta envoltura de carne,
este traje de piel
como llevan los mortales sus disfraces y artificios,
y es demasiado seca,
salvo por las lágrimas.
Mi piel verdadera es verde y viscosa,
padre,
como el limo de tus estanques.
En la tierra soy un monstruo.
Nadie debe verme
así.
¿Ha valido la pena este viento
que corta como cristal roto?
Padre, padre,
¿podrás perdonarme?
¿Volverán algún día a abrazarme
las aguas glaucas
de tu pantano?

Música: Father father (Susanne Sundfør)